Journal: primavera significa tragedia (2016)

25.8.16

27 de febrero · intususcepción (n. f.): modo de crecer los seres orgánicos por los elementos que asimilan interiormente, a diferencia de los inorgánicos, que sólo crecen por yuxtaposición

Es curioso cómo un concepto tan técnico puede aplicarse con tanta precisión a lo metafísico de mi proceso de relación y crecimiento con la realidad. Observo y vivisecciono todo aquello que veo y recuerdo. Condenso a los demás dentro de mi propia forma de ser. Fusiono retazos de los demás en mí. (...) Pero hace tiempo ya que dejé de distinguir entre sangrar y escribir.

29 de febrero · F. habló de la guerra civil, de la represión y de Federico García Lorca. Mientras hablaba de él, sus ojos se enrojecieron. Se emocionó. Y yo me quedé sin palabras.

4 de marzo · (...) me dijo que eso era poesía pura. Acabó de leer y volvió a elogiar mi forma de escribir. G. sugirió aplaudir a causa de ello. Y lo hicieron. M. y otros me miraron. Sonreí. Me morí de vergüenza. Pero me gustó. (...) Fue una clase bonita y trágica. Como la historia. Como la poesía.

18 de marzo · Nos despedimos sin decir adiós. A veces somos (o soy) sólo un oxímoron.

28 de marzo · Habló de príncipes azules que siempre engañan, según confirmó por experiencia propia, de nosotros, las nuevas generaciones, y la porquería de país que nos legan, de su primera novia. (...) Me gusta cuando habla porque me mira a los ojos.

9 de mayo ·  (...) admiro a quien sepa regarse a sí mismo, a quien no viva regido y dominado por la sed hacia el agua ajena. admiro a quien sepa conrear su existencia sin pretender que sean los demás quienes estimulen el jardín que llevan dentro.

Quiero que seamos una

19.8.16

Quiero que seamos una. Que seamos la pobre y la rica. Que seamos la que estudia porque quiere y la que estudia aunque no quiere. La que no puede permitirse una carrera y la que trabaja desde los dieciséis para alimentar a su familia.

Que seamos la que nació sin vagina, sin pechos, sin regla. Que seamos la que se enamora de hombres, o de mujeres, o de los dos, o de ninguno, o de otros. Que seamos la que se mueve en silla de ruedas, la que no puede oír, la que no puede ver, la que no puede hablar. La que lidia con enfermedades mentales y con enfermedades físicas. La que es tímida en exceso y la que es demasiado extrovertida.

Quiero que seamos la que tiene tres años y aún no conoce la vida; la que tiene once y empieza a descubrir el universo; la que tiene veintiuno y está algo perdida; la que tiene cuarenta y dos y ya no es tan joven; la que tiene ochenta y cinco y comienza a acabarse.

Quiero que seamos la que decide depilar todos los pelos de su cuerpo, o los de algunas secciones, o los de ninguna. Que seamos la que viste como aquello a lo que llaman marimacho, o pija, o poco femenina, o puta. Que seamos la que es alta o baja o gorda o delgada. La que lleva el pelo corto o el pelo largo. La que tiene la piel oscura como la tierra húmeda o clara como el blanco de las nubes.

Quiero que seamos la que cree en un dios, o en varios, o en ninguno. Que seamos la que enseña en un aula, la que cobra en un bar, la que investiga en un laboratorio, la que limpia casas ajenas, la que hace cola en el paro. Quiero que seamos la que sueña con un bebé y la que jamás se planteará ser madre.

Quiero que seamos la que está por nacer y no conoce el mundo y la que ya está aquí desde hace tiempo y aspira a cambios y revolución. Quiero que seamos aquellas a quienes no conocemos, aquellas a quienes odiamos, a quienes admiramos y a quienes hablamos.

Quiero que seamos la que grita y lucha por sus derechos y la que siente impotencia por no saber hacerlo. Quiero que seamos la que disfruta de su libertad merecida y la que todavía no la ha conseguido.

Quiero que seamos una y quiero que seamos todas. Quiero que no se pierda ninguna, ni las que iniciaron la batalla y con ella murieron ni las que a día de hoy siguen combatiendo.



La eclosión de la polilla

27.6.16

Cuenta un silencio que hubo
muerte y primavera
y espejos rotos que reflejaban
la percepción ajena

en que viví atrapada.

Enseño el ombligo porque hay cicatrices
más difíciles de mostrar.
Es más sencillo quitarse la ropa
que descorrer el telón interno,
que exhibir raíces y desnudarse por dentro.

Los vestigios de aquello que fue nuestro
se solapan entre páginas rotas.
Soy un ávido lector de letras que no entiendo,
de ti, de los versos que eres
y de metáforas que no comprendo.

El vértigo a mis pies
y el ímpetu a flor de piel.
Bajo una bóveda de plomo me detengo y pienso
que no es tanto el infierno que me rodea
sino los demonios que llevo dentro.

El valor de dejarme ver,
la disciplina de dejarte entrar.
Ojalá no perderme a mí
mientras intento encontrarte a ti.
Ya no distingo entre sangrar y escribir.

Con la bilis negra y la sangre seca pienso
que es curioso a dónde nos arrastra el tiempo.
El papel se tiñe y del cristal se borra
de mi primer adiós

y tu último aliento.

***

poema gestado a lo largo de los últimos meses y confeccionado entre el 21 y el 23 de junio
quizá, prestando especial atención, puedas reconocerte en alguna metáfora o recordar el día que compartimos un verso

Hablemos de películas

5.3.16

Una de las metas que me marqué para este año ha sido la de ver al menos veintiséis películas. El año pasado descuidé el cariño que le tengo al cine y, con suerte, habré llegado a ver unas diez películas en total. El argumento que utilicé para consolarme por esta mísera cifra es, como de costumbre, la falta de tiempo. Esto no es más que una falacia que me obligo a mí misma a creer, porque si bien es cierto que he estado ocupada con el instituto, también he pasado una cantidad considerable de horas con el móvil, o sin hacer nada o quejándome de no tener tiempo. De haberlo tenido, lo hubiera desperdiciado haciendo un poco más de nada, para variar.

En resumidas cuentas, he decidido dejar de engañarme y comenzar a aprovechar un poco más el tiempo. No he llegado todavía al mínimo de veintiséis películas pero no voy mal encaminada. En el par de meses y poco más que llevamos de año, he logrado ver diez películas. Y, en esta entrada, voy a hablaros de algunas que me han llamado la atención.



No podía publicar esta entrada sin incluir Room (2015, dir. Lenny Abrahamson). No me gusta tildar de favorito a ningún libro, película o serie, pero cuando se trata de Room no me queda ninguna duda: es una de mis películas favoritas. Me conmovió la crudeza de la relación madre-hijo entre Joy y Jack de una manera especial, de una forma que me hizo recordar el miedo y el deseo más profundos que tengo y que, irónicamente, a veces parecen ser el mismo.



Se puede decir que tengo predilección por las historias sobre jóvenes vulnerables que creen saber mucho de todo y que, de una forma u otra, acaban decepcionados por la vida. Ginger & Rosa (2012, dir. Sally Potter) suplió con precisión la necesidad que tengo por este tipo de personajes, con los que suelo identificarme,  y dejó en mí una reconfortante sensación de angustia y melancolía.



Girl, Interrupted (1999, dir. James Mangold) ha estado una buena temporada en la lista de películas que quería ver y no fue hasta ayer que decidí tachar su nombre de una vez. Además, desde hace un tiempo, me llama la atención la salud mental y todo lo relacionado con ella. Esta película ha conseguido satisfacer un poco mi interés de una manera descarnada pero no por ello menos predecible.



En último lugar, quería hablar de Anomalisa (2015, Charlie Kaufman & Duke Johnson). Si Room me enamoró hasta límites impensables, con Anomalisa no hice más que sufrir, y no en un buen sentido. De verdad que deseaba que me gustase, pero no hubo manera. Aborrecí la progresión de los hechos, la presentación de los personajes y la omnipresencia de la voz principal.


Y eso es todo. ¡Hasta pronto!

Journal #4: 2015

27.2.16

Acumular retazos de melancolía. Retratar personas etéreas. Cumplir diecisiete años. Documentar ataques de ansiedad y otros de risa. Transcribir diálogos, miradas y roces.

En eso consistieron los últimos cuatro meses de 2015 y de esta forma aspiré a reproducir en papel lo inefable.


septiembre

21.09.15 Y entonces recordé ese día en las escaleras, sentadas las dos. (...) Ah, y soy imbécil. Por no disfrutar y aprovechar las personas. El tiempo. Los momentos. Los instantes que se convierten, trágicamente, en recuerdos.

25.09.15 Sus ojos tenían vestigios de miel, de algo dulce y espeso y duradero. De algo que está ahí. Vivo. (...) Hoy llegó la carta de E. Me hizo pensar en cómo soy, cómo me ven los demás, cómo creen que soy y cómo me dejo ver. (...) No quiero perderla.


octubre

13.10.15 "Estáis efervescientes de emociones, ¿o no?"

19.10.15 please don't expect others to express their feelings the way you do. stop wishing people loved you just because and start doing things you'll be loved and remembered and thanked for.

28.10.15 Ojalá no dependiera tanto de lo intangible, de lo efímero, de lo vulnerable. Porque al final es eso en lo que me convierto. (...) Te encuentras con humanos tan increíbles que te da por pensar si alguna vez yo seré tan inconcebiblemente digna de admirar. 


noviembre

01.11.15 you should have known that I don't do well at creating bonds. you should have noticed that I always fail at keeping connections alive. you should have seen that I sacrificed everything I had with every word I said.

26.11.15 Casi sin darme cuenta, estuvimos veinte minutos hablando. Es tan inteligente y sabe tanto que me da miedo quedar en ridículo o parecer una ignorante o no poder expresar todo lo que sé y pienso y siento.

30.11.15 Odio cridar l'atenció i el que més m'incomoda és destacar, però em fa pànic la mediocritat, de la mateixa manera que me'n fa, paradoxalment, l'èxit.


diciembre

02.12.15 M cree que una imagen vale más que mil palabras. Dice que prefiere un ramo de rosas antes que un poema. C y yo no, nos quedamos con el poema. "Las rosas se mueren", digo. (...) Formula una pregunta que acaba por convertirse en una afirmación: "lo estás pasando mal". Me tiembla el cuerpo y me palpitan los músculos de la cara. Siento que voy a llorar. Maldita ansiedad. (...) Después me pregunta por T. Que si nos hemos distanciado. Le digo que no. Pregunta si se ha distanciado. No, respondo de nuevo, que la que se distanció fui yo. Dice que está de acuerdo. Le pregunto si se me nota. "¿Que le querías dar un puñetazo en la cara? Sí", dice. Dice que está bien que me distancie si eso me hace sentir mejor. 

03.12.15 En clase luché contra las lágrimas y la ansiedad toda la hora. (...) Intenté respirar. No lo pude evitar. Me aterra pensar en cuánta gente de clase me vio y lo que habrán imaginado o visto o creído de mí.

17.12.15 El paso del tiempo me araña las costillas por dentro.

21.12.15 Es raro cuando me llama por mi nombre completo. Es como si ella no fuera ella y eso provocara que yo no fuese yo. (...) Hablamos. Me dijo si ayer había visto el proceso electoral. Me dijo que me veía como politóloga. Es un bonito cumplido. 

Propósitos para 2016

20.2.16

(sí, con dos meses de retraso)

Si tienes algo que decir, dilo. Es hora de que seas tú quien hable y no tu ansiedad, tu timidez o tu extrema introversión.

Vive con pasión. Sé que sientes, piensas, crees, escribes y reflexionas con intensidad. Tal vez sea hora de exteriorizar la pasión no tan silenciosa que albergas dentro.

Absórbelo todo y a todos. Memoriza, recuerda, aprende, disfruta, aprovecha y empápate de cada momento y de cada persona. Nada es permanente y hay muchos humanos en el mundo. Quizá los que tienes ahora cerca no lo estén por mucho tiempo. Recodar es doloroso... Pero olvidar lo es más.

Cultívate. Eres mujer y de clase baja. La educación es nuestra mejor arma. Aprende, pregunta, indaga, descubre, investiga, reseña, compara, lee. Imprégnate de cultura.

Documéntalo todo, absolutamente todo. Palabras, fotografías, garabatos. Emociones, personas, lugares, instantes. Todo pasa y todo pasa rápido. No debes dar nada por hecho. Documenta todo lo que vivas. Somos lo que recordamos. Deja pruebas de que tú, una simple humana más, has existido. Tus palabras son la huella que quedará de ti en el mundo una vez seas humo, polvo, nada.

Carnation, Lily, Lily, Rose, John Singer Sargent

Billet-doux

13.2.16

When I wrote my first alphabet I was amazed at all the power that a single crayon had.

When I wrote my first maths problem and I met all those numbers for the first time I realized that they only made sense inside my head and I wondered why did I have to think of a two if I raised my index finger and my thumb.

When I wrote my first poem something was born inside myself. It was a storm because it was sharp and unclear. It was an ocean because it was deep and dark. I guess it was just myself after all, with all the darkness and sharpness I have ever dared to wield.

When I wrote my first love letter I discovered that time was fleeting and that people hurt. I thought I would find a way to stop time and I thought I would figure all this suffering out. When I wrote my first love letter I learned to say goodbye, because my first love letter was also my last one.